Splice fue una de las propuestas más interesantes de este festival de Sitges. El tema no es del todo nuevo: una pareja de científicos (también pareja fuera del laboratorio) crea en secreto un monstruito mezclando ADN humano y animal. Sí, en principio es muy parecida a Frankenstein y a cincuenta mil películas del mismo palo pero Splice va por otros derroteros. Desde el primer momento la relación entre la criatura y sus creadores se convierte en una relación de familia (muy disfuncional, eso sí). La criatura, a la que llaman Dren (acrónimo de “Nerd” (pardillo), está conseguidíma como medio humana-medio animal. Su existencia es una aberración y provoca mucha inquietud en los espectadores, que no acaban de ver muy claro cómo acabará la cosa. El “padre” tiene el rol arquetípico de hombre que no quiere tener hijos y los acepta de muy mala gana; mientras que la “madre” muestra un amor completamente irracional por la criatura, al menos mientras es una niña. En cuanto entra en juego el sexo la relación entre los tres cambia radicalmente y lo que el experimento saca a la luz es el verdadero carácter de los científicos. ¿Quién es el mostruo al final : Dren o sus “padres”?
Lo mejor: La criatura (se nota que Guillermo del Toro es el productor) y el apabullante final.
Lo peor: un pelín de moralina
3 comentaris
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Zoofilia en estado puro!!!!!!!!!!! No os la perdais!!!!!!!!!
que buena la apreciación del acrónimo, no hay como saber idiomas!!!
Para mi la mejor película del festival, mucho más que el tipico monster-movie.
Película intensísima que mantiene la tensión hasta el final